domingo, 27 de abril de 2008

Tocar un pájaro

Lo vi y creí que estaba lastimado, lo agarré y lo deposité en mi mano, increiblemente se quedó. Cuidadosamente, como si transportara una bomba, lo apoyé en la baranda, me tentó acariciarlo, y lo acaricié como acaricio a mis gatas, no le molestó, se quedó. Cuando él quiso, emprendió vuelo y lo perdí de vista. Los pájaros nunca fueron santos de mi devoción, pero nunca voy a olvidarme del día que acaricié un pájaro, y no sé cuantas personas pasaron por esa experiencia. Y si bien no son de las especies que más me gustan los respeto: ellos saben volar.

6 comentarios:

Butterfly dijo...

Me encantó esta entrada y la foto es realmente hermosa. A mí sí me gustan las aves.Esto de saber volar...quién pudiera.
Yo también me quedé acariciándola, tan endeble y delicada, con mis ojos reposando en tu foto...
buena semana.

Charli**** dijo...

Despues de ver " los pajaros" del maestro, digamos que no son de mis preferencias...pero lo cierto es que no puedo verlos encerrados y me causan una ternurita los ojitos que tienen algunos...
Besos Mati!

Anónimo dijo...

me encanto....tiene una sensibilidad,que no es otra cosa que vos mismo!!!!nos vemos...naty

Butterfly dijo...

Pasé para ver si la experiencia con el ave había sido superada..por lo visto aún no...seguiré pasando, un placer releerlo de nuevo.
saludos

juanoluz dijo...

estuve ahi en ese momento y doy fe q fue unico, raro, especial, como dice charly en tango 4 "solo dios sabe"...
um abrazo

huellas compartidas dijo...

Tocar un pájaro... adoro la capacidad que tienen de extender sus alas y alejarse muy en lo alto... cerca de las nubes...
Si bien no se volar, suelo frecuentar esos sitios... caminando sobre las nubes...
Hoy mis alas estan en terapia... estoy tratando de sanarlas, para poder seguir mi vuelo...
Fue un real placer el suyo...
Que estes bien...