miércoles, 4 de junio de 2008

Gracias por la magia León



Mis campos estaban en cualquier sitio de la tierra de Dios


Tolstoi



Hace algunos años, una profesora de literatura rusa nos contaba este cuento de León Tolstoi entre lágrimas y por poco nos hace llorar a todos. Entre todos los hombres que escribieron y escriben esa única historia llamada Literatura, hubo una clase, ya extinguida, que no sólo fueron escritores, fueron sabios; Herman Hesse y Thomas Mann se encontraban entre estos, Borges también, y Tolstoi ni hablar, a ver si me explico, escribió la mejor nouvelle que recuerde: "La muerte de Iván Ilich"( de cerca le sigue "El corazón de las tinieblas" de Conrad), escribió dos de las mejores novelas que la Literatura recuerde: "Ana Karénina" y "Guerra y Paz", y escribió cuentos perfectos como "La semilla milagrosa", que, a más de un siglo de haberlo escrito y a miles de kilometros de su Rusia natal, hizo llorar a una profesora y a más de un alumno una fría noche de invierno, posiblemente haya sido uno de los mejores cinco escritores de todos los tiempos.


LA SEMILLA MILAGROSA


Cierta vez, unos chiquillos encontraron en un barranco un objeto parecido a un huevo de gallina. Tenía un surco en medio, como una semilla. Un caminante vio aquel objeto y lo compró por cinco copecks. Al llegar a la ciudad, se lo vendió al zar como una cosa curiosa.
El zar llamó a los sabios y les mandó averiguar si se trataba de un huevo o de una semilla. Estos reflexionaron mucho, pero fueron incapaces de dar una contestación. Dejaron aquel objeto en el alféizar de una ventana cuando, de pronto, llegó una gallina y lo picoteó hasta hacerle un agujero. Entonces todos vieron que se trataba de una semilla. Llegaron los sabios y dijeron al zar:
-Es un grano de centeno.
Muy sorprendido, el zar mandó a los sabios que se enteraran dónde y cuándo había brotado ese grano. Los sabios meditaron mucho, consultaron muchos libros, pero no pudieron encontrar nada sobre el particular.

-No podemos darte una contestación. Nuestros libros no dicen nada acerca de esto. Es preciso preguntar a los campesinos, tal vez alguno de los viejos haya oído decir cuándo y dónde se ha sembrado ese grano.
El zar ordenó que le trajeran al campesino más viejo. Llevaron a su presencia a un hombre viejísimo y desdentado, que apenas podía caminar con dos muletas.
El zar le enseñó el grano, pero el viejo casi no veía. A duras penas pudo examinarlo, forzando la vista y palpando con las manos.
-¿Sabes por casualidad, abuelito, dónde ha brotado ese grano?— preguntó el zar. —¿Has sembrado granos de esta clase o los has comprado en alguna parte?— El viejo era sordo y le costaba entender las palabras del zar.
-No; nunca he sembrado granos así en mis campos; no los he cosechado ni los he comprado. Cuando compré grano, siempre era muy menudo. Es preciso preguntarle a mi padre, tal vez sepa dónde ha brotado ese grano— respondió.

El zar ordenó que le trajeran al padre del viejo. Fueron a buscarlo y lo llevaron a palacio. Era un hombre viejo, pero venía con una sola muleta. El zar le enseñó el grano. El anciano veía bastante bien y pudo examinarlo.

-¿Sabes dónde ha brotado este grano, abuelito? ¿Los has sembrado en tus campos o los has comprado en alguna parte?
Aunque el anciano era duro de oído, oía mejor que su hijo.
- No; no he sembrado granos así en mis campos, ni los he cosechado nunca. Tampoco los he comprado, porque en mis tiempos no teníamos esa costumbre. Todos comían su propio pan y, en caso de necesidad, se lo repartían unos con otros. No sé dónde ha brotado este grano. Aún cuando en mis tiempos el grano era más grande que el de ahora, jamás vi uno como este. He oído decir a mi padre que en su época, las cosechas eran mejores que las actuales y que el grano era más grande. Será preciso preguntárselo a él.
El zar envió en busca del anciano. Lo encontraron y lo llevaron a su presencia. Venía sin muletas y andaba ligero.
Tenía los ojos radiantes, oía bien y hablaba con claridad. El zar le enseñó el grano. Después de mirarlo por todos lados, el anciano dijo:
-Hacía mucho que no veía un grano de los antiguos— mordió el grano y, después de masticarlo, añadió —Pero es idéntico, no cabe duda.
-Dime, abuelito, dónde y cuándo ha brotado este grano. ¿Has sembrado tú granos semejantes en tus campos o los has comprado alguna vez?
-En mis tiempos, estos granos crecían por doquier. Toda la vida me he alimentado y he dado de comer a mi gente, pan hecho con granos de esta clase.
-Dime, abuelito, ¿los comprabas o los sembrabas tú mismo, en tus campos?
-En mis tiempos a nadie se le hubiera ocurrido cometer semejante pecado. Nadie vendía ni compraba; ni siquiera se conocía el dinero. Cada cual tenía todo el pan que deseaba— replicó el anciano, sonriendo.
-Dime entonces, abuelito, dónde sembrabas ese grano y dónde estaban tus campos.

-Mis campos estaban en cualquier sitio de la tierra de Dios. Cualquier lugar que labrase era mío. La tierra era libre; nadie la consideraba como una propiedad. Lo único que llamábamos "nuestro" era el trabajo.
-Quisiera que me dijeses aún por qué ese grano nacía en otro tiempo y hoy día no nace, y por qué tu nieto ha venido con dos muletas, tu hijo con una sola y tú sin ninguna. ¿Por qué andas ligero; por qué tienes los ojos radiantes, fuertes los dientes y tus palabras son claras y afables? Dime, abuelito, el motivo de estas cosas.
-Estas cosas suceden porque los hombres han dejado de vivir de su propio trabajo y codician el ajeno.
Antiguamente no se vivía así, sino según las leyes de Dios; cada cual era dueño de lo suyo y no ambicionaba lo de los demás.

Fin


PD: ¿Qué diría Tolstoi del conflicto del campo?

God bless Harold Pinter



Dios bendiga a América

Acá van de nuevo,
los yanquis en su desfile acorazado
entonando sus baladas de alegría
mientras cabalgan por el mundo
alabando al dios americano.

Las zanjas están tapadas de muertos
Los que no se pudieron unir
Los otros que se niegan a cantar
Los que están perdiendo la voz
Los que olvidaron la canción.

Los jinetes tienen látigos que cortan.
Tu cabeza rueda en la arena
Tu cabeza es un charco en la tierra
Tu cabeza es una mancha en el polvo
Tus ojos se han salido y tu nariz
huele sólo el hedor de los muertos
Y todo el aire muerto respira
el olor del dios americano.

domingo, 27 de abril de 2008

Tocar un pájaro

Lo vi y creí que estaba lastimado, lo agarré y lo deposité en mi mano, increiblemente se quedó. Cuidadosamente, como si transportara una bomba, lo apoyé en la baranda, me tentó acariciarlo, y lo acaricié como acaricio a mis gatas, no le molestó, se quedó. Cuando él quiso, emprendió vuelo y lo perdí de vista. Los pájaros nunca fueron santos de mi devoción, pero nunca voy a olvidarme del día que acaricié un pájaro, y no sé cuantas personas pasaron por esa experiencia. Y si bien no son de las especies que más me gustan los respeto: ellos saben volar.

domingo, 20 de abril de 2008

Sobre "Adaptation"


Una noche con mi amigo Fedepan creo haber estado hablando más de una hora de esta película, creo haberla alquilado más de tres veces, y haberla enganchado en I-sat otras tantas. No soy de esas personas que buscan la perfección en el arte, de hecho, no creo que exista la perfección. En el cine, una bella escena, una buena actuación de algun actor o actriz, o un buen guión, ya me dejan contento. Creo que esta película reúne estas tres caracteristicas, hay escenas graciosas como cuando el hermano más bobo de los gemelos que interpreta Nicholas Cage entra a la habitacion del otro cuando éste se está masturbando, escenas tristes como cuando Chris Cooper grita desgarradoramente desde la camilla que lo lleva al hospital luego de un choque, o cuando Meryl Streep se levanta de la mesa y va a llorar al baño; o escenas interesantes como cuando otra vez Chris Cooper le enseña sabiamente a Streep la vida de las orquídeas. Las actuaciones de las tres personas citadas son de lo mejor de la película, aún la del inestable Nicholas Cage, que hace de dos hermanos gemelos. Las escenas y las actuaciones junto con la historia que sólo podría haber salido del cerebro de Charlie Kaufman ( Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, Quieres ser John Malkovich, Confesiones de una mente peligrosa) hacen de esta película algo digno de no perderse.

¿Qué es la poesía?

Es difícil dar una respuesta, primero quiero decir que pienso como Abelardo Castillo (quizá el mejor escritor vivo de la literatura Argentina) que "la poesía no es una manera de escribir, es más bien un modo de vivir, de percibir el mundo", por eso novelas como "Rayuela" o "Los detectives salvajes", cuadros como "Noche estrellada" de Van Gogh o "Los noctámbulos" de Hopper y películas como "Magnolia" de Paul Thomas Anderson o "Manhattan" de Woody, puedan ser considerados poemas aunque no se ajusten a lo que comúnmente llamamos bajo ese nombre; siguiendo con esta tesitura también puedo decir que Miguel Angel realizó el mejor poema que conozca: "La Piedad"( nadie va a superarte Miguel), aunque en lugar de palabras haya usado mármol.
Creo que fundamentalmente la poesía es sensibilidad, hay gente sensible y hay gente que no lo es, es ver este mundo tan raro que nos toca vivir de tantas maneras como sea posible; es, como diría Borges, buscar por el agrado de buscar, no por el de encontrar..."
Las mejores definiciones de la poesía que yo recuerde la dieron dos personas: una es de Carl Sandburg, un poeta sólo conocido por Borges y por el que escribe; la otra es la insuperable que dió el poeta mexicano Octavio Paz (que de poesía algo sabía, ya voy a hablar del que quizá fue el mejor poeta latinoamericano) en la introducción a su libro "El arco y la lira".


"La poesía es una serie de explicaciones
sobre la vida, desvaneciéndose en horizontes
demasiado rápidos para explicaciones"

Carl Sandburg

"La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad poética es revolucionaria por naturaleza; ejercicio espiritual, es un método de liberación interior. La poesía revela este mundo; crea otro. Pan de los elegidos; alimento maldito. Aísla; une. Invitación al viaje; regreso a la tierra natal. Inspiración, respiración, ejercicio muscular. Plegaria al vacío, diálogo con la ausencia: el tedio, la angustia y la desesperación la alimentan. Oración, letanía, epifanía, presencia. Exorcismo, conjuro, magia. Sublimación, compensación, condensación del inconsciente. Expresión histórica de razas, naciones, clases. Niega a la historia: en su seno se resuelven todos los conflictos objetivos y el hombre adquiere al fin conciencia de ser algo más que tránsito. Experiencia, sentimiento, emoción, intuición, pensamiento no-dirigido. Hija del azar; fruto del cálculo. Arte de hablar en una forma superior; lenguaje primitivo. Obediencia a las reglas; creación de otras. Imitación de los antiguos, copia de lo real, copia de una copia de la Idea. Locura, éxtasis, logos. Regreso a la infancia, coito, nostalgia del paraíso, del infierno, del limbo. Juego, trabajo, actividad ascética. Confesión. Experiencia innata. Visión, música, símbolo. Analogía: el poema es un caracol en donde resuena la música del mundo y metros y rimas no son sino correspondencias, ecos, de la armonía universal. Enseñanza, moral, ejemplo, revelación, danza, diálogo, monólogo. Voz del pueblo, lengua de los escogidos, palabra del solitario. Pura e impura, sagrada y maldita, popular y minoritaria, colectiva y personal, desnuda y vestida, hablada, pintada, escrita, ostenta todos los rostros pero hay quien afirma que no posee ninguno: el poema es una careta que oculta el vacío, ¡prueba hermosa de la superflua grandeza de toda obra humana!"

Octavio Paz

Ya que hablamos de Prevert

ESTE AMOR

Este amor
Tan violento
Tan frágil
Tan tierno
Tan desesperado
Este amor
Bello como el día
Y malo como el tiempo
Cuando hay mal tiempo
Este amor tan sincero
Este amor tan hermoso
Tan feliz
Tan jovial
Y tan pobrecillo
Trémulo como un chiquillo en la oscuridad
Y tan seguro de sí mismo
Como un hombre tranquilo en lo más hondo de la noche
Este amor que da miedo a los demás
Que los hace hablar
Que los hace palidecer
Este amor acechado
Porque nosotros lo acechamos
Acosado herido pisoteado destrozado negado olvidado
Porque nosotros lo hemos acosado herido pisoteado
destrozado negado olvidado
Este amor íntegro
Tan vivo todavía
Y pleno de sol
Es el tuyo
Es el mío
Ese que ha sido
Este algo siempre nuevo
Y que no ha cambiado
Tan verdadero como una planta
Tan tembloroso como un pájaro
Tan cálido tan vivo como el verano
Ambos podemos juntos
Alejarnos y retornar
Olvidarlo
Y después dormirnos
Despertarnos padecer envejecer
Dormirnos de nuevo
Soñar con la muerte
Despertarnos sonreír y reír
Y rejuvenecer
Nuestro amor sigue allí
Obstinado como un borrico
Viviente como el deseo
Cruel como la memoria
Absurdo como el arrepentimiento
Tierno como los rercuerdos
Frío como el marmol
Bello como el día
Frágil como un niño
Nuestro amor nos mira sonriendo
Y nos habla sin decir nada
Y yo lo escucho tembloroso
Y grito
Grito por ti
Grito por mí
Y te suplico
Por ti por mí por todos los que se aman
Y los que se han amado
Sí le grito
Por ti por mí por todos
Los que no conozco
Quédate
Allí donde estás
Aquí donde estuviste antes
Quédate
No te muevas
No te vayas
Nosotros los que somos amados
Te hemos olvidado
Pero no nos olvides tú
Sólo te teníamos a ti en el mundo
No permitas que nos volvamos indiferentes
Cada vez mucho más lejos
Y desde donde sea
Danos señales de vida
Mucho más tarde desde el rincón de un bosque
En la selva de la memoria
Surge de repente
Tiéndenos la mano
Y sálvanos.

Jacques Prevert

Mi fotógrafo preferido: Robert Doisneau

Jacques Prevert





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